Cómo lograr la mejor posición de manejo

Cómo lograr la mejor posición de manejo

Es un aspecto fundamental para evitar fatiga al conducir, gozar de buena visibilidad y correcto acceso a todos los comandos del vehículo.
 

La posición para conducir es muchas veces considerada como una mera cuestión de gusto y comodidad personal. Sin embargo, hay mucho que revisar al respecto, porque es también un factor clave para la seguridad y la salud.

Para comenzar, es necesario detenerse a pensar qué es lo que debe brindar una buena posición de manejo. Esto permitirá detectar si hay alguna deficiencia en la manera en que nos ubicamos frente al volante.

¿Cómo lograr la mejor posición de manejo?


Los beneficios de una postura correcta son:

  • Buena visibilidad. Tener una imagen mental clara del entorno y minimizar puntos ciegos es fundamental.
  • Permitir una reacción ágil sobre el volante y los pedales. El vehículo debe poder operarse sin esfuerzos excesivos.
  • Fácil acceso a los controles accesorios. Entre ellos están la ventilación, luces, baliza, alzacristales y estéreo. Los automóviles con controles al volante o que aceptan comandos de voz facilitan este apartado, pero –al menos en el estado de la tecnología actual- siempre hay funciones que requieren que se presionen teclas sobre el tablero.


Entonces, ¿cómo lograr la mejor posición al volante? A continuación, los tips que te pueden ayudar a obtenerla.

Ajuste del asiento

¿Cómo lograr la mejor posición de manejo?
La ubicación longitudinal de la butaca es el primer factor a revisar. Moverlo hacia atrás o para adelante es una posibilidad presente en los autos de todas las gamas y con la que es muy fácil experimentar.

En todo caso, lo que hay que buscar es que los pies lleguen a presionar de manera completa y con comodidad los pedales. El que usualmente se toma como medida es el embrague, porque tiene un mayor recorrido.

Es muy importante verificar que las piernas no queden completamente extendidas, sino ligeramente flexionadas al pisar el pedal a fondo. Esto permite reaccionar con rapidez y disminuye las lesiones si llegara a ocurrir un accidente.

En este aspecto hay dos vicios extendidos en los conductores de todo el mundo. El primero es colocar el asiento muy adelantado, lo que provoca cansancio en las piernas, dificultad para alternar el pie derecho entre acelerador y freno, choque de las rodillas contra la parte inferior del tablero, fatiga en los brazos por flexión excesiva. A lo anterior se suman dificultades en la visibilidad, porque los pilares frontales –también llamados parantes– bloquean lo que ocurre a los lados.

En contrapartida, la posición retrasada en exceso resulta peligrosa para las piernas (siempre extendidas) y al mantener también los brazos “estirados” reduce la capacidad de realizar giros pronunciados. Además, puede dificultar el accionamiento de la palanca de cambio.
 

Altura e inclinación

¿Cómo lograr la mejor posición de manejo?
La regulación en elevación de los asientos no está disponible en todos los autos, pero la realidad es que ayuda mucho a encontrar la posición de manejo.

Una butaca más alta puede ayudar a tener un panorama del exterior más claro, pero también debe evitarse llegar a extremos: la cabeza no debe tocar jamás el techo y la parte superior del parabrisas debe estar siempre por encima de la línea de visión.

La inclinación es otro factor a controlar. Se recomienda que entre la línea del asiento y el respaldo exista un ángulo de entre 100 y 110 grados. Debe permitir descanso para la espalda e, idealmente, los homóplatos no deben “despegarse” al realizar giros u operar la palanca de cambios.

El volante

¿Cómo lograr la mejor posición de manejo?

Mientras que en diseños de décadas anteriores el volante era un elemento fijo, los vehículos actuales permiten modificar su posición a gusto del conductor.

La regulación más usual es la que se realiza en profundidad, mediante un dispositivo telescópico. Aquí también es conveniente evitar que los brazos estén estirados y, en cambio, se debe buscar una ligera flexión al tomar el volante.

Una recomendación de los expertos es que, con los brazos extendidos, las muñecas deben poder reposar sobre el arco superior del volante (y sin separar los hombros del respaldo).

Algunos autos agregan ajuste en altura. Esta configuración depende más que nada del parecer personal. Claro que hay que tener la precaución básica de poder ver correctamente los indicadores del panel de instrumentos.

En cuanto al agarre, la mayoría de los expertos y las propias automotrices aconsejan que, si se mira al volante como si fuera un reloj, las manos ocupen la posición de las 9.15.
 

Espejos

Al reacomodar nuestra postura en el auto también tendremos que ajustar ligeramente los espejos, que deben permitirnos ver hacia atrás sin realizar esfuerzos.


En definitiva, al lograr una mejor posición para la conducción, se disfrutará mucho más del vehículo, porque será más fácil de llevar y evitaremos incomodidades para las piernas, espalda y cuello. Además, tendremos una mejor conciencia situacional, gracias a una óptima visibilidad.