Seguridad al volante: 5 emergencias básicas

Seguridad al volante: 5 emergencias básicas

Publicación: Noviembre 2019

Conducir nos puede enfrentar a situaciones y desperfectos para los que conviene estar preparados.

Emergencias al volante ¿Qué hacer y cómo estar preparado?


Estar al volante implica que en algún momento podamos enfrentarnos a ciertas situaciones que están fuera de lo común, tanto en la ciudad como en la ruta. Estar prevenidos sobre ellas y saber cómo actuar es clave para resolverlas con tranquilidad y sin riesgos.

A continuación, un recorrido sobre algunos de los hechos que el CESVI (Centro de Seguridad Vial) identifica como emergencias y cómo debe reaccionar quien conduce el vehículo. 

Emergencias al volante ¿Qué hacer y cómo estar preparado?

  • Frenos sin respuesta

Si el vehículo no baja la velocidad al pisar el freno, se puede intentar presionarlo rápidamente de forma intermitente. Esta suele ser una reacción instintiva de la mayoría de los conductores.

Otra herramienta muy útil es la caja de cambio. Al bajar de marcha se puede utilizar el mismo motor para ir reduciendo la velocidad.

  • Rotura de un neumático

Un elemento extraño o alguna imperfección grave en la superficie de la ruta pueden provocar que se rompa una cubierta del vehículo.

Cuando esto ocurre, el efecto es evidente de inmediato: el auto cobra un andar tembloroso y el volante “tira” hacia el lado donde se encuentra el daño.

Lo importante: tomar el volante con ambas manos, sostenerlo con firmeza mientras se reduce el ritmo de marcha levantando el pie del acelerador.

No hay que pisar el freno a alta velocidad porque podría desestabilizar el vehículo.

Con el auto ya bajo control, se puede proceder a frenar suavemente sobre la banquina con las luces intermitentes de emergencia. Allí, previa colocación de las balizas reglamentarias a una distancia prudencial, se procede al recambio de la rueda dañada por la de auxilio.

  • Vehículo de frente sobre nuestro carril

Se trata de una situación frecuente en las rutas angostas de la Argentina. El hecho de que todos los autos deban circular con luces encendidas –incluso durante el día– aumenta la distancia visual y da tiempo para tomar acciones.

Qué hacer: disminuir la velocidad inmediatamente, lo que da al otro conductor un tramo más generoso para corregir su maniobra. Al mismo tiempo, realizar señas de luces (guiño de luces altas) como advertencia.

Llegado el caso que el otro auto no haya vuelto a su carril, ya habremos reducido la velocidad lo suficiente para corrernos hacia la banquina de manera segura si fuera necesario.

Emergencias al volante ¿Qué hacer y cómo estar preparado?

  • Curva imprevista

Un viraje cerrado sin señalizar puede representar un desafío para autos que no cuenten con ABS o modernos sistemas de control de estabilidad.

En vehículos con frenos convencionales se tiene como regla que no se puede frenar a fondo y doblar al mismo tiempo, porque el vehículo se puede salir de la traza.

Entonces, se recomienda frenar en períodos cortos y repetidos, a la vez que se copia el radio de la curva con firmeza y se mantiene el control direccional.

  • Sobrepaso cooperativo

Si notamos que una ruta angosta otro auto nos adelante con muy poco margen para completar la maniobra –porque se aproxima tráfico en el sentido contrario– podemos ayudarlo al levantar ligeramente el pie del acelerador.

La desaceleración le permitirá retomar el carril correcto antes de que se produzca algún incidente.


En los cursos de seguridad vial actuales se desaconseja realizar señales con las luces de giro para indicar a quien va detrás cuándo es el momento de realizar el sobrepaso. La falta de una norma estricta al respecto puede provocar malentendidos.

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(*) La vigencia de la información que se brinda en este artículo, corresponde a la fecha de publicación indicada al comienzo.