Presentaciones: cómo manejar preguntas del público

Presentaciones: cómo manejar preguntas del público

Publicación: Julio 2019

Un segmento de intercambio puede enriquecer cualquier presentación. Los factores a considerar.

Presentaciones: cómo manejar preguntas del público
En todo tipo de presentación –académica o de negocios–, entablar una relación dinámica con la audiencia es un factor decisivo para transmitir las ideas de manera efectiva.

En este sentido, admitir preguntas del público es el principal elemento que tiene un orador para impulsar la interacción. Ahora bien, ¿cómo lograr que este ida y vuelta sea realmente un aporte para el tema presentado y no se convierta en un obstáculo?

El conferencista y coach Daniel Colombo señala que al inicio de la charla es importante advertir de antemano si se atenderán dudas a lo largo de la presentación o si se reservará un espacio para el intercambio hacia el final.

El comunicador también brinda algunos tips para administrar y sacar el mayor provecho de las participaciones de la audiencia durante una presentación:Presentaciones: cómo manejar preguntas del público

  • Ordenar la charla

Cuando se aceptan dudas durante la presentación, resulta conveniente pedir al público que levante la mano.

Si es necesario, se podrá concederles el habla recién cuando se presente una pausa adecuada o sea haya redondeado una idea. “En un momento estaré con usted” o frases similares bastarán para ir ordenando el intercambio.

Hay que considerar que el surgimiento de una duda no debe ser visto como un problema. Al contrario, implica un nuevo punto de atracción para que la audiencia se interese por las ideas propuestas.

  • Preguntas escritas

Un truco para evitar imprevistos y comentarios off topic es proponer al público que escriba las preguntas. Para esto se pueden proveer papeles que se retiran sobre el cierre de la presentación.

De esta manera, se pueden seleccionar solamente las consultas que sean pertinentes.

  • Sintetizar las respuestas

No irse por las ramas –con ejemplos o anécdotas– es fundamental para evitar errores. Y una respuesta directa al punto dejará satisfechos a quienes plantean las dudas.

  • Agrupar preguntas similares

Recibir las preguntas por escrito permite utilizar esta técnica, que es muy efectiva para optimizar tiempos.Presentaciones: cómo manejar preguntas del público

Cuando un tema de consulta se repite, se debe avisar al público que ese es el caso y, entonces, se responde todo de una vez.

  • Contestar para todo el público

Cuando se habla frente a un grupo muy diverso, la tarea del presentador es plantear los temas de una manera entendible y abarcadora.

Por eso, incluso si se recibe una pregunta muy específica y técnica, la respuesta no debe ser hermética.

  • No inventar

Si se recibe una consulta sobre la que no se tiene respuesta, lo mejor es admitir la situación, comprometerse a averiguar y dar una devolución en determinado tiempo.

En caso de tratarse de una proyección o especulación motivada por una pregunta, aclarar que se trata de un ejercicio analítico y –si el tiempo lo permite- proponer distintos escenarios sobre la situación tratada.

  • Romper el hielo

El consultor Daniel Colombo revela que en algunas presentaciones profesionales, asistentes y colaboradores pueden intervenir y realizar tres o cuatro preguntas.

Esto puede resultar útil para motivar la participación de un público en exceso frío y poco participativo. O como estrategia para subrayar algún punto de la presentación.

Práctica y resultados

Una vez finalizada la presentación, las dudas planteadas por el público deben tomarse en cuenta también para futuras charlas.

Incluso, los temas surgidos de las dudas bien pueden integrarse dentro del contenido prefijado para la próxima presentación.

En todo caso, la práctica y el completo dominio de la temática sobre la que se habla nos dará el respaldo suficiente para encarar cualquier interrogante.
 

(*) La vigencia de la información que se brinda en este artículo, corresponde a la fecha de publicación indicada al comienzo.