Qué es la "gestión del rendimiento"

Qué es la "gestión del rendimiento"

Publicación: Noviembre 2019

Cada vez más empresas van dejando atrás las tradicionales “evaluaciones de desempeño” para ayudar a las personas a desarrollar todo su potencial a través de un seguimiento periódico. 

Gestión de rendimiento empresarial: ¿Qué es?
En las empresas multinacionales, las tradicionales y hasta un tanto incómodas “evaluaciones de desempeño” que anualmente miden el trabajo y cumplimiento de objetivos y metas previamente fijados para cada empleado, van perdiendo terreno frente a prácticas y herramientas más innovadoras como, por ejemplo, la “gestión del rendimiento”, una metodología que resulta más beneficiosa tanto para el colaborador como para la organización. 

“Hoy ya no se evalúa el desempeño si no que se hace gestión del rendimiento. Si bien se pueden encontrar similitudes, es mucho más que evaluar: es ayudar a la persona a que desarrolle su potencial”, asegura la consultora en Recursos Humanos, Gloria Cassano.

Gestión de rendimiento empresarial: ¿Qué es?
Tal como explica la especialista, implica hacer seguimientos periódicos a través de reuniones con el colaborador para decirle qué está haciendo bien y qué debe mejorar. 

Estos encuentros pueden ser semanales (cuando tiene bastante que mejorar) o mensuales.

Es que el objetivo de la “gestión del rendimiento” no es solo evaluar el desempeño y trabajo anual sino ayudar a cada empleado para que su rendimiento sea superador. 

“La evaluación significaba que una vez al año, con suerte cada seis meses, se le asignará al empleado, simplemente, una nota, sin darle feedback de manera que pueda mejorar a través de acciones como cambios de tareas, enriquecimiento de responsabilidades, proyectos, capacitación u otras funciones que facilitarán su motivación y, por ende, mejorará su performance”, detalla Cassano.

Y, si el colaborador superaba la media, esto se traducía en un incentivo salarial. No obstante, advierte la consultora en RRHH, “esta instancia solía generar conflictos y malestar en los grupos de trabajo, ya que no todos podían estar en el grupo de mayor nota”.

Dado que, por distintos motivos, estas evaluaciones se fueron desvalorizando, ahora desde las áreas de Recursos Humanos se busca mejorar el rendimiento de las personas. 

“Si la evaluación está ligada al incremento del sueldo, en definitiva, no sirve, es nociva, ya que el verdadero objetivo tiene que ser que la gente trabaje mejor, lo cual, luego se verá reflejado en su salario”, explica Cassano.

Liderazgo

Gestión de rendimiento empresarial: ¿Qué es?
Claro que estas novedosas actividades requieren un liderazgo democrático y participativo. “Un mentor que día a día le brinde a cada integrante de su equipo herramientas para que reconozca y utilice su potencial que, en muchos casos, ni siquiera él lo conoce”, describe Cassano.

Por ello, se requieren jefes que tengan competencias como buena comunicación, empatía, equilibrio emocional, que sean democráticos y tengan un rol de asesoramiento, que se ocupen y acompañen, que detecten las habilidades más importantes de cada empleado y ayude a desarrollarlas. 

Para esto, existen en el mercado distintos programas para desarrollar competencias de liderazgo para que se logre esta "gestión". 

Generalmente, son programas que se extienden a lo largo de algunos meses y que implican un interesante trabajo para que quienes tienen personas a cargo comprendan y eleven el nivel de esas competencias.

“Hoy las nuevas generaciones piden feedback constantemente, por eso ya no sirve sentarse con ellos solo cada 6 o 12 meses. La relación que, sobre todo los más jóvenes, tienen con sus jefes es diferente. Y, las evaluaciones en definitiva no eran un diálogo productivo, sino que generaban malestar y conflictos. En cambio, sí lo es la gestión del rendimiento que ya llevan adelante muchas empresas ya que, como realmente los ayuda a mejorar, los mismos empleados quieren ser parte”, concluye Cassano.

(*) La vigencia de la información que se brinda en este artículo, corresponde a la fecha de publicación indicada al comienzo.