Los masters que valoran las empresas

Los masters que valoran las empresas

Te contamos cuáles pueden significar un salto cualitativo en tu carrera profesional y cuándo es el mejor momento para hacerlo.
 

Si querés sumar conocimiento y prestigio, es una buena idea pensar en realizar un master ya que las empresas premian este tipo de iniciativas a la hora de contratar a sus empleados aunque, tal como señala Matías Ghidini, General Manager at GhidiniRodil, “por sí solos no son garantía de nada”.

Es que ningún dato del curriculum vitae es señal de éxito si se lo toma aisladamente. Por eso, hay dos aspectos que tenés que considerar si buscás mejorar tu perfil profesional con un master:
 
1. Que la elección del tema de la maestría que elijas le brinde continuidad a tu formación profesional.

 

2. Que lo curses en una universidad de prestigio. Entre las más respetadas y mejor posicionadas instituciones para estudiar en el país se encuentran: el IAE Business School  y las universidades Di Tella, San Andrés y UCEMA; esta última sobre todo en maestrías en Finanzas. La UBA, por su parte, es siempre una alternativa sobresaliente y reconocida en el mercado que no deberías dejar de considerar.
 
 
Entre otros listados de evaluación de universidades, podés tener en cuenta el Ranking de MBA que realizó en 2016 la revista latinoamericana América Economía, donde mencionan algunas de las recién citadas. Podés consultarlo acá y comparar sus programas, costos, meses de duración y acreditaciones, entre otros. También el sitio español Universia publicó un listado de MBA de universidades argentinas que puede serte útil. Podés encontrarlo acá. 

Buscar el momento ideal

Los masters que valoran las empresas.
“El recorrido es importante”, subraya Ghidini haciendo referencia a que no basta tener una maestría para ser un buen candidato. Si recién te recibiste, no es el momento ideal para cursarla. “Siempre es bueno trabajar desde los 20 a los 35 años y evitar ser un estudiante crónico. Antes de hacer un master hay que enfrentarse a los problemas reales a partir de una experiencia laboral no menor a cinco años”, recomienda Martín Gerding, Senior Manager en Michael Page. Es que cuando alguien ya lleva un tiempo adquiriendo competencias profesionales, administrando dificultades, en la gimnasia que implica relacionarse con otras personas y resolver conflictos, “tiene más claro qué aspectos le interesan y hacia dónde quiere ir”, apunta Ghidini. 
Entonces, no a cualquier edad ni bajo cualquier circunstancia vas a estar apto para enriquecerte con una maestría y poder capitalizar la teoría que te aporta.

Tené en cuenta que, tal como Gerding destaca, “se valora el master siempre y cuando uno haya tenido una experiencia que amerite hacerlo. Hay muchos perfiles con muy buen background académico, pero con poca expertise. Y se pondera la combinación de ambos. Si hay un candidato con un posgrado de una universidad  prestigiosa, pero sin recorrido profesional previo y otro que sí lo tiene pero aún no hizo una maestría, este último tendrá probablemente mayores posibilidades de ser elegido”, opina.  

Enfoques preferidos

Estudiar un Masters / ICBC
Hay dos clases de másters:
 
  • Los de especialización: son específicos, orientan y profesionalizan aún más el rumbo de la carrera y del perfil profesional. Por ejemplo, en el caso de alguien que ocupe puestos gerenciales de marketing, le sumará cursar un posgrado en marketing digital. O, como comenta Gerding, “si un abogado hace un máster en áreas de derecho empresarial,  le va a permitir tener una ventaja sobre el resto de sus colegas de un estudio jurídico y competir incluso con los que hacen derecho corporativo”.
     
  • Los generalistas: el más valorado es el MBA (Master en Bussiness Administration). Ghidini advierte que esta maestría “no asegura nada ni tiene una ventaja sustancial. Pero otorga un aditamento que marca la diferencia si el profesional lo sabe traducir logrando impacto en su rendimiento, tomando mejores decisiones y teniendo un manejo superior de su equipo”. Coincide Gerding cuando asegura que “no hay que creer eso de que una vez que se hace, el mercado te viene a buscar. Esa situación tiene que más que ver con la trayectoria profesional, ya que eso te da un entrenamiento que no te aporta nunca la teoría”. Y agrega que esta clase de maestría, además de ser beneficiosa para los ejecutivos, también lo es beneficiosa para complementar “carreras de grado técnicas, como derecho o farmacia porque les permite a esos profesionales tener las herramientas de negocio y desempeñarse en roles de liderazgo en empresas o emprendimientos propios”.

Con sello local o extranjero

Al momento de elegir una maestría, la primera decisión que tendrías que definir es si la vas a hacer en Argentina o en el extranjero. No existe la elección correcta. Ambas pueden ser alternativas válidas y reconocidas por las empresas. Lo importante no es en qué país sino en qué universidad, qué posgrado y el objetivo laboral que persigas.
Estudiar en el exterior implica hacerlo de manera full time. Es decir, “hay que dejar de trabajar por lo menos un año”, advierte Ghidini, quien además señala que, en general, nadie regresa al país apenas termina el máster, sino que suele quedarse para sumar experiencia laboral allí. 
Si el posgrado se realiza en la Argentina, la ventaja está en que se puede hacer de modo part-time.

 

Seguramente ahora podrás identificar mejor cuándo, por qué y dónde subir el próximo escalón para tu ascenso profesional. ¡Éxitos!

Si llegaste al final de este artículo, es porque seguramente estás interesado en encontrar la mejor opción para tu próxima meta profesional. Ya sea que quieras estudiar en Argentina o en el exterior, te proponemos consultar la línea de Préstamos personales ICBC, y los productos, beneficios y servicios que te ofrece la propuesta ICBC Start, pensada para quienes aspiran a llegar más lejos.