Escapadas: cinco bodegas para descubrir en Carmelo

Escapadas: cinco bodegas para descubrir en Carmelo

Si bien el Tannat es el vino insignia, Uruguay ofrece muchas más variedades y estilos. En este recorrido, bodegas ideales para visitar, disfrutar de un almuerzo e, incluso, hospedarse.

Así como sucede en la Argentina con el Malbec, al hablar de vinos uruguayos el Tannat es la cepa que se impone. Sin embargo, la vitivinicultura del país vecino es mucho más que una variedad. En la última década, las bodegas del país vecino se embarcaron en un proceso de mejora de la calidad, de búsqueda de nuevos estilos y exploración de variedades menos tradicionales. 

De la mano de una cultura vitivinícola que nació a fines del siglo XIX, actualmente operan más de 150 bodegas, entre las que se encuentran algunas casas tradicionales, así como novedosos emprendimientos boutique. En este contexto en el que sus ejemplares cobran mayor fama mundial, a fuerza de premios internacionales y buenos puntajes, hay un polo vitivinícola que permite vivir la experiencia del vino uruguayo: Carmelo. 

En las afueras de esa ciudad, ubicada en el departamento de Colonia es posible encontrar una interesante propuesta enoturística, que combina restaurantes y hospedajes, con el marco que ofrecen los viñedos y la cercanía del río. "Si bien Carmelo tiene una historia centenaria como zona de producción vitivinícola, no fue hasta hace poco tiempo que, con la incorporación de inversiones argentinas, se crearon nuevas bodegas y se desarrolló el enoturismo", explicaron desde Bodegas del Uruguay. 

"Actualmente, prácticamente no hay visitantes que no incluyan en su itinerario un paseo alguna o varias de sus bodegas. El enoturismo se ha convertido en un atractivo muy fuerte, ya que también su múltiple oferta está asociada a la gastronomía", agregaron. En cuanto a las cepas que allí se plantan, señalaron que obviamente predomina el Tannat, pero hay otras variedades con las que se logran vinos de buena calidad, como Viognier, Chardonnay y Sauvignon Blanc entre las blancas y Pinot Noir, Merlot y Syrah entre las tintas. Además, es posible encontrar Petit Verdot, Cabernet Sauvignon y Malbec. 

A continuación, cinco bodegas que podés visitar si estás pensando en hacer una escapada a Carmelo y querés disfrutar de sus vinos:  
 

5 bodegas imperdibles en Carmelo, Uruguay

 

  • Bodega Narbona

En un predio de 50 hectáreas, esta bodega fue pionera en desarrollar el enoturismo. Con el respaldo de la cadena Relais & Chateaux, su lodge cuenta con cinco habitaciones, algunas con vistas a los viñedos. 
Su arquitectura y decoración combina el lujo con toques rústicos propios de su estilo campestre. De hecho, la bodega reciclada se emplaza el casco original de la estancia, que data de comienzos de 1900. 
Interesante su restaurante, cálido y acogedor, que cuenta con tres salones bien diferenciados, uno de los cuales posee una antigua salamandra que se enciende durante los días fríos. Durante las jornadas más cálidas, resultará una experiencia imperdible almorzar en la galería. 
Muchos de los productos que se sirven se elaboran allí mismo, como quesos, aceite de oliva y hasta mermeladas. 
También realizan recorridos y degustaciones de sus vinos, que se producen en la finca de 15 hectáreas, donde cultivan Tannat, Pinot Noir, Petit Verdot, Syrah y Viognier. 

 

5 bodegas imperdibles en Carmelo, Uruguay

 

  • Bodega Buena Vista – Casa Chic

Ubicada sobre los médanos de Punta Gorda, esta bodega fue reciclada y acondicionada recientemente, incorporando por primera vez en Uruguay –de la mano del reconocido enólogo Matías Michelini- las vasijas de hormigón con forma de huevo, una forma de elaboración que logra que el líquido esté en movimiento constante durante la fermentación, obteniendo vinos de buen caudal pero con taninos sin aristas. 
Muy cerca de la bodega funciona se encuentra el hotel, un conjunto de 20 cabañas de lujo, con terrazas privadas con vista al río y un club house con spa, un fitness center y pileta. 
Además, cuenta con un restaurante con una propuesta variada que conjuga una cocina de espíritu mediterráneo con una amplia carta de vinos propios y también etiquetas de Argentina. 
En el ICBC Store, el ecomerce exclusivo para clientes ICBC,
podés encontrar paquetes para alojarte en Casa Chic Carmelo.


 

5 bodegas imperdibles en Carmelo, Uruguay

  • Bodega CampoTinto

Un ondulado paisaje al otro lado de la ruta, en Colonia Estrella, fue el marco elegido por CampoTinto para erigir, frente a la capilla San Roque, su bodega, posada y restaurant. Hoy cuenta con cuatro habitaciones de más de 25 metros cuadrados y está por inaugurar ocho más. La bodega, que se especializa en la producción de Tannat, en 2017 inauguró un espacio para degustaciones: Casona CampoTinto, donde hay una piscina y comodidades para pasar el día.El emprendimiento además ofrece un paquete denominado “Wine Tour” que incluye alojamiento, visita a los viñedos con el enólogo y degustaciones. 

  • Bodega El Legado

Bodega El Legado es una bodega boutique que cuenta con una recién inaugurada cava y sala de degustación y se caracteriza por ofrecer al turista un ámbito familiar y acogedor. 
Si los visitás al mediodía, podés realizar una cata de sus vinos (elaboran Tannat, Merlot y un blend tinto) junto con una tabla de quesos y fiambres. O, por qué no, almorzar un asado al aire libre o dentro del restaurante, de auténtico estilo campestre. 

 

  • Bodega Zubizarreta

Es una bodega tradicional, comandada por la familia, que hace más de cincuenta años está dedicada a la producción de vinos. 
En la actualidad elaboran vinos 100% varietales de las cepas Tannat, Cabernet Sauvignon, Merlot y Cabernet Franc. 
Lo interesante es que quien visite la bodega seguramente pueda recorrer los viñedos con algunos de los miembros de la familia. 
Luego, en un espacio llamado Casa de Aitona, se puede disfrutar de los vinos y de una rica picada de fiambres y quesos. Al ser un proyecto pequeño y familiar es importante acordar la visita previamente.

Cómo llegar a Carmelo desde Buenos Aires

Se accede por ruta (desde CABA y alrededores son unos 400 km cruzando el puente San Martín que une Gualeguaychú con Fray Bentos) o por barco, cruzando a Colonia (una hora de travesía).Si se opta por esta última opción, el traslado terrestre faltante es de 77 km por ruta pavimentada, y se puede hacer en micro, con auto alquilado o coordinando directamente el traslado con los establecimientos. Con una amplia oferta de actividades enoturísticas y opciones gastronómicas, Carmelo se posiciona como una interesante alternativa para visitar durante todo el año.