Pautas para ser el mejor anfitrión a la hora del té

Pautas para ser el mejor anfitrión a la hora del té

Como buena costumbre antiquísima tiene sus reglas, sus claves y secretos; y estás a punto de conocerlos. Todo lo que necesitás saber para hacer de ese momento un encuentro muy especial para vos y tus invitados. Vajilla, gastronomía, protocolo y secretos de un clásico.


La hora del té es un momento de disfrute. Es ideal para un encuentro con amigos y para deleitarse con pequeñas y variadas exquisiteces.

Para que no te pierdas ninguno, lo primero que tenés que saber es que el té, por definición, es aquella bebida que se realiza con las hojas de la planta camellia sinensis. Todo lo demás se identifica con una infusión, antes bien que un té.

Parece un dato menor, pero es fundamental, ya que da cuenta de que su elaboración que es, por demás, precisa y compleja. De hecho, a aquella planta sólo acceden algunos especialistas encargados de seleccionar las hojas con las que se producirán las hebras de esta bebida milenaria. Ellas, a su vez, son cortadas con mucha delicadeza por mujeres de manos pequeñas que no tienen permitido ingerir comidas picantes, con ajo o cebolla para evitar adulterar la materia prima. Desde la plantación hasta que las hebras de té llegan a tu taza, se suceden numerosos procedimientos, todos muy importantes. 

“La ceremonia del té es un momento único, bello y todo un arte. La gente no toma conciencia por todo lo que una hebra de té pasa para llegar a una tetera”, señala Karina Vilella, Consultora en etiqueta corporativa, ceremonial, imagen y protocolo internacional, además de directora del CDKV, el Centro Diplomacia que lleva su nombre.

Si bien el mercado te ofrece tés en distintos envases, como los tradicionales saquitos, lo ideal es prepararlos en hebras. Hay algunos entendidos, como la tea blender Inés Bertón, que elaboran sus propios blends, y que son exquisitos.

 

Consejos para el agasajo

Para hacerle honor a tus invitados, pero también al té y toda la mística que lo rodea, deberías conocer algunos trucos. Vilella es quien aporta, para ayudarte, algunos datos que no deberías pasar por alto.

  • Las tazas deben ser siempre de porcelana. Porque así como la copa de cristal es el mejor contenedor para beber el vino, la taza de porcelana es el mejor para el té.
  • Hay teteras de hierro, cristal, arcilla y muchas más: cualquiera sirve.
  • En tu mesa deberías tener, por lo menos, dos teteras con variedades distintas de té para que tus invitados tengan la posibilidad de elegir: idealmente, una con una opción floral y otra, frutal para satisfacer todos los gustos.
  • Es importante elegir de manera consciente los blends que vas a ofrecer a tus invitados. Nada de comprar lo primero que encuentres en la góndola. De hecho, podrías visitar algunas casas de té que venden opciones interesantes, en hebras, como en Tealosophy, de la prestigiosa Inés Bertón, o en locales de la cadena Tea Connection, entre otras tiendas.
  • Si querés mejorar aún más ese grato momento con amigos, podrías colocar las tazas de todos alrededor tuyo, de modo que puedas servirlas. Se considera que, como anfitrión o anfitriona, es un honor hacerlo y luego alcanzarle una a cada invitado. Pero no en cualquier orden, primero deberías servirle a la persona de mayor edad y por último al más joven.

  • También, podés tener una tetera por persona con agua caliente y, en el centro de la mesa, colocar varios blends para que puedan elegir el que más les guste. Para eso no debería faltarle a cada comensal su cuchara infusora para que puedan preparar su propio té a gusto.
  • Para sumar arte, podés ofrecer los silvering bols que son hebras de té precocidas que se sumergen en el agua de teteras transparentes y que forman la imagen de una flor y hasta de paisajes: un lujo.
  • La mesa debe estar preparada, cada invitado tener su plato (o mejor dos, uno para la comida salada y otro, para la dulce) y los utensilios que correspondan con lo que vas a servir, antes de que lleguen a tu casa. Si hay mermeladas o quesos untables, deberás garantizar para cada persona el propio cuchillo untador. 

Vale la pena que inviertas en una vajilla bonita y adecuada. En el mercado tenés muchas opciones de teteras para elegir tanto por diseño como por material. Todos son correctos así que podés comprar el que más te guste. Además, podés contar con Beneficios ICBC, si querés aprovechar descuentos y pagos en cuotas en bazares.

La merienda está servida

El té es el elemento protagonista del encuentro al que no pueden faltar los bocadillos, en porciones pequeñas y exquisitas. En este punto, también es importante que tengas en cuenta algunos tips protocolares que aporta Vilella para hacerlo realmente bien.

 

  • Deberías disponer de opciones dulces y saladas en partes iguales.
  • Todo tiene que estar distribuido en la mesa para cuando llegan los invitados, excepto los bocados calientes o tibios, como pueden ser los scones o las medialunas rellenas de jamón y queso, que pueden servirse luego.
  • Podés disponer la comida, siempre en porciones pequeñas, en bandejas. También son muy prácticos los triages, que son esas vajillas que tienen tres platos de distintos tamaños, dispuestos uno sobre otro, unidos por una vara.

 

 


 

 

Despacito

 

A la hora de celebrar el té podés disponer y degustar bocados salados y dulces, pero no conviene que lo hagas de cualquier forma ni en cualquier orden.
Deberías comenzar por los sabores más ligeros para continuar por los más intensos. Así, tal como sugiere Vilella, podrías empezar por sandwiches de miga. “No pueden faltar los de pepino y berro porque son los que maridan perfectamente con los sabores del té; y, después, las combinaciones que quieras. Podés continuar con opciones de sandwich de panes como los chips u hojaldrados que tienen más grasa y saturan más el paladar. Si hay de salmón, que maridan muy bien con el té, conviene dejarlos para lo último. A partir de ahí, deberías continuar con los sabores dulces como scones tibios, dulces de fruta y, por último, tortas”, enumera la especialista.
Si querés que la despedida sea de lujo, bien podés ofrecer “una copa de espumante para finalizar”, sugiere Vilella.

 

Cuidados básicos

 

Para que los sabores sean intensos en una tarde inigualable, el té debe guardarse y cuidarse como corresponde. Por eso, sería bueno que tengas en cuenta que las hebras:

  • No deben tener humedad ni ser guardadas en un lugar en el que puedan llegar a impregnarse de otros olores. 
  • Deben prepararse a la temperatura adecuada. El agua para el té verde debe estar a unos 75° y, el negro, a 95°. Si tenés una pava eléctrica con control de indicador de temperatura, no tendrás problema, de lo contrario, lo importante es que el agua esté caliente pero sin hervir, para no quemar las hebras.

 

 

 


 

Si llegaste al final de esta nota, ya estás listo para ser el mejor anfitrión y disfrutar, junto a tus invitados, de una verdadera ceremonia de té. Ellos, no cabe duda, querrán volver por más.