Jardines verticales: paredes que cobran vida.

Jardines verticales: paredes que cobran vida.

Ventajas y secretos de una tendencia mundial que llena de vida fachadas, galerías e, incluso, interiores.

Jardines verticales: paredes que cobran vida |ICBC
¿Alguna vez pensaste si un jardín realmente necesita tierra para desarrollarse? 
Quizás te sorprendas, pero la respuesta es que no. Lo único esencial para que una planta pueda llevar a cabo sus funciones vitales, es el agua y sus minerales, además de la luz y el dióxido de carbono. Esta certeza fue la que motivó al botánico francés Patrick Blanc a desarrollar el jardín vertical, un concepto inspirado en la naturaleza que revolucionó la escena del paisajismo y la arquitectura urbana hace poco más de veinte años.
Primero fue el turno de los proyectos a gran escala en ciudades como París y Hong Kong. Pronto, esta técnica se extendió a lo largo y ancho del mundo. En muy poco tiempo, se convirtió en una alternativa efectiva, práctica y atractiva para devolverle color y follaje a las ciudades, romper con la monotonía del cemento y sumar un espacio natural cuando no se cuenta con metros horizontales o tierra para plantar. 
Hoy podés ver cada vez más jardines colgantes tapizando fachadas de edificios, galerías, locales e instituciones. Pero la iniciativa de trasladar un retazo de verde a la pared también se puede llevar a tu hogar o a tu empresa y aplicar tanto en muros exteriores como en paredes interiores, ya que estos jardines se adaptan fácilmente a superficies de cemento, hormigón o madera. 

Lista de beneficios

Los jardines verticales, además de aportar la belleza de las plantas a un lugar donde antes no había vida, brindan muchos eco-beneficios que te van a sorprender. Entre ellos, la paisajista Roxi Cardoner menciona la regulación de la temperatura de los ambientes y el consiguiente ahorro energético: “instalar un jardín vertical es una excelente idea cuando se cuenta con un techo o pared orientada al oeste que en verano se calienta en exceso”, revela.
También se pueden nombrar otros motivos por los que son recomendables, como los que aseguran los profesionales de la compañía GWall: 
 
  • Son una fuente generadora de oxígeno.
  • Mejoran la calidad del aire: retienen polvos y smog.
  • Amortiguan los ruidos provenientes del exterior.
  • Generan bienestar y descanso visual.
  • Calman el estrés.
  • Retienen y aprovechan el agua de lluvia.
  • Aportan humedad a entornos muy secos.
  • Combaten el calentamiento global

El secreto de su funcionamiento

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Como no están en contacto directo con la superficie de la pared sobre la que crecen, estos diseños verdes hacen que te olvides de posibles problemas de humedad. Es que estos jardines, llamados hidropónicos, suelen estar montados sobre una estructura de paneles livianos o bastidores cubiertos por una tela de fibras sintéticas especiales, que sirve de apoyo y sustento para las raíces de las plantas, que se tejen en este lienzo. Son estructuras que cuentan con pequeñas “mangueras” que de manera automática irrigan agua y nutrientes, gracias a un equipo computarizado dotado de dosificadores, válvulas motorizadas y sensores que detectan y regulan lo que las plantas necesitan para vivir. 

El ciclo de riego y una iluminación eléctrica constante, son fundamentales para que estos muros verdes sobrevivan sin tierra. “Los jardines verticales precisan de una gota permanente cada cinco minutos, aproximadamente. El problema es que si hay un corte de luz prolongado, las plantas pueden secarse en poco tiempo, porque la tela no es un medio que contenga humedad. Por esta razón, es recomendable contar con un grupo electrógeno”, aconseja Cardoner.

La elección de las plantas

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Como sucede a la hora de pensar en el diseño de cualquier espacio verde, para seleccionar las plantas de un jardín colgante vas a que tener que contemplar, junto con quien realice la instalación, las condiciones y niveles de luz natural, temperatura y humedad media del lugar, así sea un jardín exterior o interior. También deberás verificar cuestiones del entorno como, por ejemplo, si hay construcciones cercanas que le puedan llegar a dar mucha sombra. Por supuesto, si la idea es armar un jardín vertical puertas adentro, el tipo de vegetación deberá ser apta para este entorno. 

  • La arquitecta paisajista Flavia Ambrosini indica que las plantas ideales para este tipo de jardines son las que necesitan de poco sustrato para sostenerse, como ser variedades de musgos, líquenes, epifitas, helechos serruchos y bromelias, una planta aérea que emplea de soporte a otras especies. 
  • Podés lograr distintos efectos visuales de acuerdo a las características de las plantas que elijas: “La tradescantia aporta mucho color a partir de sus hojas; otras opciones como las crásulas, los kalanchoes, los sedum y las echeverias son suculentas que aportan una textura de hoja muy particular. Por su parte, los malvones, las tulbalgias y los geranios brindan color con sus flores”, describe Ambrosini.
  • Recordá que siempre es mejor elegir plantas nativas, ya que se adaptarán perfectamente a las condiciones y respetarán el ecosistema de cada entorno en particular.

Fáciles de mantener

Conservar la belleza de estos jardines te va a resultar muy sencillo porque, básicamente, se mantienen de manera independiente, dado que el sistema de riego y fertilización funciona de manera automática. Además, los sistemas más modernos permiten controlar la actividad del equipo y el crecimiento de la vegetación de manera remota (vía tablet o smartphone) durante las 24 horas. De esta manera, la persona a cargo del cuidado del jardín se entera en tiempo real de cada cambio mínimo que ocurre (variaciones en los niveles de fertilizantes, cortes de luz y desperfectos en la computadora, entre otros) y puede resolverlo de inmediato.​

Otros datos para que tengas en cuenta:

1- El jardín vertical es un concepto sustentable que consume pocos recursos: sólo requiere de un promedio de tres litros diarios de agua por metro cuadrado. 

2- Dependiendo de su tamaño, sólo necesita una o dos podas por año, y un chequeo general del correcto funcionamiento de la maquinaria del equipo. 

3- Mantener su forma no necesita de cuidados muy sofisticados, cualquiera puede hacerlo: “El jardín vertical se trabaja manualmente, como si fuera un florero gigante. Se le da la forma deseada con la tijera, solamente puede haber alguna rama, hoja o flor seca para cortar”, explica Cardoner

Ideas verdes en menor escala

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Como los jardines verticales hidropónicos requieren de un espacio de medio metro cúbico para instalar sólo el equipo del sistema, la posibilidad de montarlo en un balcón de pequeñas dimensiones se complica. En estos casos, lo que podés hacer es armar un espacio verde de manera casera, que logre un efecto vertical similar. Este obviamente implicará una inversión de dinero mucho menor, pero tené en cuenta que te demandará bastante más tiempo, atención y cuidados manuales.
En todos los casos, los expertos coinciden en aconsejar que la instalación no quede pegada a la pared, ya que la humedad puede dañar el revestimiento. Además, el riego en estos casos debe ser diario, porque los recipientes chicos pierden rápidamente la humedad. Por último, las plantas que elijas no deben ser muy grandes ni pesadas, para que el contenedor las pueda soportar. 

Algunas opciones para tener tu mini jardín:
1- Podés disponer plantas en pequeños contenedores de tierra y colgarlos en una especie de reja, como si fueran mini-macetas que no se van a ver cuando las plantas crezcan.
2- En lugar de utilizar macetas, podés colgar en la pared varias hileras de botellas transparentes con tierra.
3-  Amurar pallets y fijar pequeños recipientes.
4-  Colgar con ganchos un sistema de “bolsillos” de tela, tamaño hoja oficio, con tierra.

Por último, las mismas empresas que se dedican al diseño e instalación de jardines verticales, ofrecen cuadros con plantas de interior, una alternativa genial para llevar verde a tus ambientes a una escala mucho más acotada (tan grande como el tamaño del marco que elijas para la obra). Estos cuadros también tienen un sistema de riego automático incorporado y no exigen muchos cuidados. Por ejemplo, la marca de diseño sustentable, Elhecho Urbano (https://www.elhechourbano.com.ar), cuenta con una línea especial, en la que podés encontrar cuadros vivos de distintas plantas y tamaños.

 

Las alternativas que combinan arte, diseño y ecología cada vez son más. Solo hay que decidirse a llenar de vida las paredes y dar el primer paso para concretarlo.