¿Cómo hacer yoga en casa? Claves para relajar cuerpo y mente

¿Cómo hacer yoga en casa? Claves para relajar cuerpo y mente

El yoga es una disciplina milenaria que puede realizarse en la comodidad de tu hogar. Seguí estas recomendaciones

Publicación: Abril 2020

Aunque actualmente esté de moda, el yoga es, como la mayoría de las personas sabe, una disciplina muy antigua: se trata de una de las seis doctrinas ortodoxas del hinduismo milenario. 

La relajación y la conexión con el propio cuerpo son dos de los beneficios que se le suelen otorgar a la práctica de yoga, pero también tiene un impacto positivo para la mente. 

Es más, desde la Federación Argentina de Yoga plantean que esta disciplina se ha transformado en una ciencia, arte y filosofía de vida práctica, que integra los tres planos existenciales: mente, cuerpo y espíritu. 

En cuanto a los beneficios, un estudio realizado por especialistas de la Universidad de Cincinnati en conjunto con el Campus Alberta de Psicología Aplicada (CAAP), ha encontrado evidencias contundentes de que el yoga ayuda a lidiar con el estrés, la ansiedad y la depresión. 

Además, las personas que lo practican con regularidad suelen destacar sus efectos positivos. 

Ahora bien. En épocas de aislamiento, ¿cómo organizar una rutina para sacarle todo el provecho a esta disciplina? 

A continuación, te brindamos una serie de tips para iniciarte en esta práctica: 

yoga en casa

 

Programar un horario

Seguir una rutina en aislamiento es complicado; a la mayoría de las personas se les hace dificultoso encontrar los horarios para hacer sus actividades regulares, sobre todo si se tiene en cuenta que nadie está realmente acostumbrado a una situación como la actual. 

Pero es muy importante hacer un esfuerzo y encontrar un horario, un momento del día fijo para la práctica de yoga, tal como sería en circunstancias de absoluta normalidad. 

De esta manera, se le permite al cuerpo y a la mente generar un hábito y adaptarse a esa nueva rutina. 


 



Concentración y definición de objetivos

Al igual que con cualquier otra actividad, la definición de objetivos resulta esencial para poder evaluar el progreso. Si bien el yoga no es un ejercicio como otros, en los que se mide constantemente la evolución que ha hecho el cuerpo, sí se trata de una disciplina en la que se puede ir avanzando poco a poco y mejorando en su práctica. 

Llegar a una mayor relajación, aprender nuevas posiciones y mejorar la técnica, son algunas de las metas que se pueden tener al momento de practicar una disciplina como el yoga. 

 

yoga en casa

Definir las características de la práctica

La práctica de yoga puede ser diferente en función de cuáles sean los objetivos que tiene cada persona. ¿Qué significa esto? Que el yoga puede ser una disciplina totalmente diferente de acuerdo a cómo se la toma cada individuo y qué quiere llegar a lograr. 

Es diferente un hombre o una mujer que quiere dedicarle tiempo a meditar y a alcanzar cierta paz mental de alguien que quiere tener mayor elasticidad en su cuerpo y usarla en la práctica de otros deportes, por ejemplo. 

Es así como, en función de cuál sea la finalidad del yoga en cada caso, se deberá definir el tipo de ejercicios que realizarán. 

Distintos estilos y tipos de yoga. 

yoga en casa

 

Los más practicados son: 

  • Hatha: es el que está más asociado con el ejercicio físico, a partir de posturas en las que se coordina la respiración y también la relajación. Pero el hecho de que requiera ejercicio físico no implica que no sea apto para diferentes edades. 
  • Ashtanga: es un método para el cual se necesita elasticidad y resistencia muscular. Los movimientos van sincronizados con la respiración, pero son más veloces que en el Hatha yoga. Al ser más vigoroso, no es ideal para principiantes. 
  • Kundalini: abarca la parte física y mental, incluyendo posturas, repeticiones de mantras y mucha meditación. Es el tipo de yoga que se centra en los chakras y que tiene como objetivo alcanzar un estado de plenitud. La ventaja de esta disciplina es que es apto para todas las edades. 

 

  • Iyengar: este estilo fue creado por B.K.S. Iyengar, considerado el padre del yoga moderno. Y, para los expertos, es lo más parecido a una suerte de trabajo fisioterápico. Este estilo hace foco en diferentes posturas que ayudan a la relajación y a la elongación muscular. 

También hay otros estilos como Acroyoga, Yoga Booty Ballet o Power Yoga, por nombrar solo algunos. Por eso es que son numerosas las aplicaciones y videos en redes sociales que invitan a practicar esta actividad que, como se ve, no hay una única manera de hacerlo. 

Para quienes ya practican yoga, el aislamiento puede ser un momento de reencuentro con la actividad y de reinvención de la rutina. Para quienes no lo hacían y siempre habían querido empezar, esta situación puede ser un buen momento para hacerlo. 

Seas principiante o tengas mucha experiencia, es importante que, antes de arrancar con cualquier tipo de actividad física, consultes con un médico.  

(*) La vigencia de la información que se brinda en este artículo, corresponde a la fecha de publicación indicada al comienzo.