Fake News, cuando la mentira es la verdad

Fake News, cuando la mentira es la verdad

Por Mariana Arias

Un joven Orson Welles, el 30 de octubre de 1938, en el principal estudio de radio de la Columbia Broadcasting, en Nueva York, durante 59 minutos representó, en forma de noticiario, la novela del escritor británico H.G. Wells, La guerra de los mundos. La veracidad con que eran narrados los acontecimientos generó que la audiencia tomara como cierta la noticia de una invasión alienígena que estaba aniquilando a la raza humana.
El pánico no tardó en propagarse y tuvieron que pasar muchas horas para que la gente recuperara la calma al advertir que el planeta se encontraba libre de malvados extraterrestres.

Noticias falsas: Los motivos de este fenómeno.

 

Años después, en 1992, Mario Pergolini tomó la posta del genial cineasta y demostró que instalar una noticia falsa y que la misma sea ramificada y asumida como verdadera es una tarea sencilla: dijo en su programa de radio, con total seriedad, que el cantante Phil Collins había muerto. A las dos horas, hasta en Gran Bretaña daban cuenta del hecho. 

Otro que escuchó la noticia sobre su propia muerte fue Diego Maradona, en Rusia, durante el último Mundial de Fútbol, cuando dos audios de Whatsapp apócrifos y anónimos daban cuenta de su descompensación y posterior paro cardíaco.

Las fake news o noticias falsas están hoy en boca de todos. Solo basta instalar el rumor, depositar una semilla. Y, al igual que los neoyorquinos que miraban aterrados el cielo en busca de platos voladores, o a los fans que lloraron la muerte de Phil Collins o la de Maradona, según el tenor de la falsa información la gente también puede salir corriendo a comprar dólares ante las sospechas de una debacle económica u optar por retirarle su voto al candidato tildado falsamente de tal o cual cosa en el contexto de una campaña electoral.

¿A quiénes benefician las fake news? ¿Por qué la gente suele creerles? ¿Dónde quedó aquel periodismo que chequeaba la información con más de una fuente? ¿Son las redes sociales las culpables de este fenómeno o más bien las redes funcionan como un vehículo que facilita lo que siempre ha ocurrido? ¿Cuál es el antídoto para defendernos de las noticias falsas?

 

Noticias falsas: Los motivos de este fenómeno.

Laura Zommer, directora periodística y ejecutiva del sitio Chequeado.com, asegura que la tecnología, así como nos da acceso a un caudal infinito de información, también nos permite que el consumo y la circulación de las noticias (no importa el valor que tengan) sea más veloz. Chequeado.com nace en octubre de 2010 para contrastar los dichos con los hechos de  políticos, empresarios, sindicalistas. “Lo más valioso que descubrimos es que la gente cuando escucha una noticia se pregunta: ¿Esto fue chequeado?. Se genera la duda”, asegura Laura. Y nos da ciertas recomendaciones para identificar las fake news.

Primero, es fundamental desconfiar, no creer que todo lo que viene empaquetado como información lo es efectivamente. Generalmente, aquella información más descabellada, que confirma algo que pudiste estar pensando, que está presentada con signos de admiración, en mayúsculas, que puede estar aferrada a algún sesgo, pudo haber sido inventada para generar algún cambio en la opinión pública.

 

Noticias falsas: Los motivos de este fenómeno.


Mónica Gutiérrez, a quien consultamos para entender cómo una periodista con años de trayectoria vive esta época de proliferación de información que aparece y tienta a los profesionales a ser transmitida con la inmediatez que exige la época, nos explica que la comunicación tal cual la conocíamos está atravesada por una lógica diferente: la conectividad de las redes, las perversiones del sistema, los seguidores que se compran y se venden. “En ese contexto -asegura Mónica- se da la irrupción de las fake news. Mi antídoto es no dar por cierto lo que veo en la red, salvo que esté rubricado por un periodista, una firma, un medio confiables”. El periodismo tiene mayor responsabilidad, no puede perder credibilidad. Es fundamental ir a las fuentes siempre. Hoy, los noticieros se construyen con el recorte del momento, el online permanente, la inmediatez, el vértigo exponencial. “Me acuerdo de un episodio, que fue la primera vez que recurrí a Twitter pero no la utilicé al aire -recuerda la experimentada conductora-; fue con el atentado del Bataclan en París, lo que al principio parecía un episodio más después supimos que se trató de un atentado. Empezaron a aparecer en Twitter llamados de atención, lo que estaba pasando en vivo, y estábamos tentados en informarlo, pero no lo usamos, había que esperar a que apareciera chequeada la información a pesar de la necesidad de primicias que tiene el periodismo”. 

Matías Di Santi, periodista, escritor, coordinador de redacción de Chequeado.com, especializado en la investigación periodística, opina que la rigurosidad, en estos tiempos de inmediatez, son los antídotos para no creer en noticias que carecen de verdad. “Nosotros utilizamos un método de verificación que es la forma más antigua: chequear fuentes, sumada la tecnología, que ayuda”, explica; y agrega: “Tenemos como premisa principal chequear lo antes posible para desestimar rápidamente una noticia detectada como falsa. Igualmente, está probado que la noticias falsas se caen menos que las verdaderas. En Estados Unidos, por ejemplo, las noticias falsas que luego fueron desmentidas tuvieron, sin embargo, mayores vistas que las verdaderas. La gente quiere creer eso, está más inclinada a sumarse a la espectacularidad de las fake news”. 

Noticias falsas: Los motivos de este fenómeno.

En este sentido, es muy recordado lo sucedido en octubre de 2016, a muy poco tiempo del día de la elección presidencial de Estados Unidos, cuando circuló una historia que afirmaba que habían sido descubiertas miles de boletas de votación fraudulentas en un almacén de Ohio, favorables a Hillary Clinton, que serían depositadas en las urnas electorales el día de la votación. La historia, publicada por primera vez en la versión digital del Christian Times Newspaper, fue refutada luego por Snopes, un portal conocido como fuente para la validación o invalidación de rumores en la web, pero no antes de que se convirtiera en viral. Según Crowdtangle, una empresa que mide el rendimiento de contenidos en Internet, una de las páginas que difundió la historia logró la explosiva cifra de 6.1 millones de lectores. El morbo también suele hacer su contribución a la propagación de las fake news.

Entonces, de acuerdo a los estudios de los expertos, los tips a tener a cuenta para evitar la proliferación de noticias falsas son: desconfiar de la espectacularidad de la información, de las mayúsculas, de los signos de admiración; reflexionar un instante sobre la veracidad de lo que se cuenta y la procedencia del link. En definitiva, no dar todo por creído, permitirse desconfiar. Algo tan simple como salir a la calle, llevar la vista al cielo y comprobar de primera mano que, al menos por ahora, los alienígenas están ocupados en otra cosa, muy lejos de nosotros.