Kokedamas, plantas de estilo japonés para armonizar tu vida

Kokedamas, plantas de estilo japonés para armonizar tu vida

Fáciles de cuidar y basadas en el equilibro y la armonía, pueden ser grandes aliadas a la hora de relajarte.

Tendencia - Las plantas Kokedamas |ICBC
Vivir en la ciudad y disfrutar de sus bondades tiene, por contrapartida, mantenerte un poco alejado de la naturaleza.
Por eso, es clave que encuentres una manera de hacerle lugar al verde en tu propia casa o departamento y mucho más si ese espacio te ayudará a liberar las tensiones del día. Habites en un monoambiente o en un piso de enormes dimensiones, seguro que tenés un sitio en el que decorar y disponer plantas.
Las kokedamas son tendencia. Se trata de una alternativa original y estéticamente impecable que, por su tamaño y estructura, son óptimas para cualquier ambiente.
Te contamos qué son y cómo podés cuidarlas.

Desde Oriente a Occidente

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Las kokedamas (en japonés, esfera de musgo. Koke: musgo; Dama: esfera) son plantas, que se destacan por la técnica que le da identidad y que atrae todas las miradas: sus raíces son envueltas y contenidas en una bola de musgo. 
Eulalia Hideyo Negishi es quien, en 2005, trajo la técnica originaria de Japón, a la Argentina. Experta en el tema, explica que es clave entender que se trata de un concepto (que tiene unos 30 años) ligado al respeto por la naturaleza y a la evolución de las plantas, pero también a la armonía, al equilibrio y el arte. 
También es fundamental que la esfera de musgo que nutre a la planta sea consistente, compacta, de dimensiones adecuadas en función de la especie botánica que posea y tenga componentes de calidad. 

Lo mejor de las kokedamas

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“Es una planta que cabe entre tus manos. Sin embargo, si uno presta atención va viendo el cambio en ellas; incluso hasta del clima”, describe Negishi quien también menciona que se suele generar un vínculo especial con este tipo de planta que “te permite otro acercamiento, otra mirada”.
Son, además, grandes aliadas a la hora de decorar tu hogar y de querer imprimirle estilo, armonía e impronta. Y, por si fuera poco, tienen muchas virtudes que hacen que sea muy fácil cuidarlas y quererlas.

  • Por tener la raíz envuelta y protegida en la esfera de musgo, “se puede trasladar fácilmente de un lugar a otro”, explica Negishi. Es decir, no tenés necesidad de trasplantarla, utilizar herramientas o implementar alguna acción particular.
  • Podés colocarlas en cuencos, sobre platos de vidrio o donde más te guste, entre un sinfín de alternativas estéticas que te abren el juego a la decoración.
  • Son fáciles de cuidar por lo que son ideales si no podés brindarles mucha atención.
  • Es más fácil controlar la hidratación. Basta verla o tocar la esfera para reconocer si necesita humedad.
  • La planta que te guste puede convertirse en kokedama; por lo que tenés tantas posibilidades como especies existen. Pero eso no significa que cualquiera pueda hacerlo. Es importante que elijas las elaboradas por expertos como Negishi para tener una hermosa, sana y duradera compañera en casa.

Cuidados sencillos

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Las kokedamas son ideales para regalar y autoregalarse. Tanto niños como adultos pueden ocuparse y disfrutarlas.
“Como toda planta, la kokedama se desarrolla de acuerdo con la tierra que tenga”. De ahí que su crecimiento suele ser más lento que el de la planta de maceta ya que el desarrollo de sus raíces está acotado al tamaño de la bola que la contiene. Pero, si lo necesita por su crecimiento, la esfera se puede ir agrandando”, aclara Negishi.

 

Por otra parte, debés saber que, para que tu kokedama se desarrolle en las mejores condiciones, basta que reciba suficiente luz natural, se mantenga hidratada y evites exponerla al sol del mediodía. La experta aconseja además que:

  • La tengas dentro o fuera de tu casa, “lo ideal sería rotarlas cada 15 o 30 días” para que esté en su mejor estado.
  •  Si ves que la esfera está seca, es tiempo de hidratarla. ¿Cada cuánto? Dependerá de cada caso. Al ir conociendo a tu kokedama, lo sabrás. Si la dejás en un cuenco, podés ir agregándole agua y que ésta repose ligeramente en el fondo manteniendo la humedad. Otra opción, ideal para no equivocarse, es sumergir la esfera de manera completa en un balde de agua. Cuando eso suceda, vas a ver que surgen burbujas. Al acabarse, es tiempo de quitar la planta y devolverla a su lugar.
     

Sumá armonía, vida y estilo a tu vida con kokedamas.