Cashflow: qué es y cómo puede ayudar a tus finanzas

Cashflow: qué es y cómo puede ayudar a tus finanzas

Fecha de publicación: Febrero 2020

Enterate cómo contar con un flujo de fondos que te brinde una perspectiva dinámica sobre tus movimientos de dinero.


El objetivo de mantener las finanzas personales en orden puede abordarse desde distintas perspectivas. Una de ellas es la del cashflow o flujo de caja, que facilita realizar una evaluación eficaz y realista sobre el manejo cotidiano del dinero.

El análisis de cashflow está comúnmente relacionado a la práctica de contabilidad en las empresas. Sin embargo, es un concepto que bien puede utilizarse a nivel particular.

La idea básica es contraponer la cantidad de dinero que ingresa con los gastos, para obtener una idea acerca de la liquidez disponible.

Aquí es importante tener en cuenta que la palabra liquidez hace referencia a qué tan rápidamente puede disponerse de un bien para pagar deudas o comprar otros bienes.

El activo líquido por excelencia es el dinero en efectivo, mientras que plazos fijos o inversiones pueden ser activos de liquidez alta o media, según su plazo de recupero.

En contraposición, una propiedad inmueble puede tener un valor muy elevado pero baja liquidez, debido a que su “transformación” en dinero (la venta) requiere de tiempos largos.

Ahora bien, por cuestiones prácticas, normalmente el cashflow de las finanzas personales debe adaptarse a un marco temporal compatible con el de los ingresos que se perciben de manera regular. Es decir, semanal, mensual o, a lo sumo, y si se quiere una perspectiva más amplia, trimestral.

Qué resultado buscar de un flujo de caja

Realizar un listado de desembolsos y entradas puede resultar trabajoso en un principio. Sin embargo, será la base para conocer y, luego, potenciar nuestra economía.

Al restar los gastos del monto de las entradas de dinero en un período determinado obtendremos la cantidad de dinero “líquido” disponible.

Sin embargo, puede ocurrir que el resultado sea una cifra negativa, lo que estará indicando que los gastos superan a los ingresos. Así, descubriremos que, por ejemplo, se está sobrecargando el costo del déficit en un uso mayor de tarjetas de crédito.

Un cashflow negativo no es una situación inusual, pero no es algo que se pueda extender de una manera indeterminada. En cambio, uno equilibrado en cero muestra una paridad entre las salidas y las entradas.

Lo verdaderamente interesante es lograr un flujo de caja positivo, porque esto permite disponer de un excedente de fondos para el ahorro y la inversión.

¿Cómo mejorar el cashflow? No existe al respecto una receta mágica, sino que se trata de buscar maneras de aumentar los ingresos y/o reducir los gastos.

Índice de cashflow y deudas


Por otra parte, también se habla del “Índice de cashflow”, una idea difundida por el escritor y economista Garret Gunderson, que busca determinar cuáles son las deudas que una empresa o persona debe cancelar primero.

Generalmente, se piensa que, de ser posible, se tienen que precancelar antes las obligaciones financieras que exigen un mayor pago de intereses. Pero Gunderson va en contra de esa idea de sentido común.

El economista plantea que no hay que considerar tanto los intereses sino cómo una deuda impacta en el flujo de caja. Por eso, recomienda saldar antes los créditos que exijan un mayor pago mensual en relación al monto de la deuda total.

Sin dudas, es una idea para explorar en caso de que se desee hilar fino con los números personales y, así, lograr mayor flexibilidad con el presupuesto.

 

 

 

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(*) La vigencia de la información que se brinda en este artículo, corresponde a la fecha de publicación indicada al comienzo.